Seguro que ya leyeron esto en todas partes. Desde el más soberbio Blogstar hasta el más pequeño aspirante a bloguer (entiéndase este samurai que escribe) hemos seguido por horas lo que está sucediendo desde ayer. No lo voy a contar de nuevo, pueden leerlo en FayerWayer, que considero una de las más fiables y geniales fuentes de información en la blogosfera. Lo único que quiero comentar es lo siguiente:
El año pasado, después de ver Piratas del Caribe, me hizo pensar mucho una de las últimas frases de la pelÃcula, asà que la cité de inmediato: “Quizá, si en algunas raras ocasiones, el hacer lo correcto requiere un acto de piraterÃa, entonces tal vez la piraterÃa en sà sea la acción correcta.”
Este es el tiempo, lo vengo diciendo desde hace mucho, en que debemos dejar de prohibir y comenzar a negociar la distribución de material creativo. Vamos, no estoy diciendo, como creativo que soy, que vengan a copiar lo que hago y se “fusilen” mis creaciones. Lo que trato de decir es que actualmente nada es mejor que crear flujos de capital no dependientes de la comercialización de una obra creativa, si no en sÃ, de la presencia del artista y su calidad como producto. Todo mundo está copiando, pero no lo hace por robar, si no porque las grandes empresas “protegen” sus minas de oro engordando sus costos. Lo que cuesta menos de 3 dólares lo quieren vender en 30. Más aun, eso se paga y se entiende que se deba pagar, pero luego de pagado, nos piden que entendamos que eso que compramos sigue siendo de ellos, que no lo podemos poner más que en casa y no en la iglesia, ni en un camión, ni copiarlo a la portátil para verlo de viaje, ni ponerlo en la oficina para descansar ni mucho menos respaldarlo, aunque eso signifique que el perro o el hermanito pequeño pueda deshacer la colección intocable de DVDs. Lo peor es que en lugar de negociar otros sistemas de mercado, se nos quiera obligar a hacerlo a su modo poniéndonos tonterÃas como el DRM o virus “anticopia”.
Entonces, como el gobernador Weatherby Swann dice al final de la primera pelÃcula de los piratas del caribe, cuando Digg se somete a las reglas anticuadas, viene la fuerza de la sociedad, esa que hace al 2.0 tener su valor real y toma el control de las cosas. Un acto de piraterÃa que es lo correcto.
Se supone que este número es ilegal [09-f9-11-02-9d-74-e3-5b-d8-41-56-c5-63-56-88-c0] por ser necesario para poder desencriptar en Linux el DRM de los HD-DVD. ¿Ilegal por qué? No es la llave de una casa, si no de un disco y la priraterÃa real no es la de descargas por internet, si no la de las mafias que se alimentan de los propios estudios, si no ¿cómo se estrenan las pelÃculas pirata antes que las de los cines?
Esto es verdadera democracia. Espero que asà como nosotros leÃmos de la matanza de estudiantes de Tlatelolco o nos indignamos por la toma de poder de Pinochet, asà se guarde en los anales de la historia y los holocrones de las generaciones siguientes como otro momento histórico en la vida de la democracia que esta ves, está en manos, por fÃn, de nosotros.