En la Ciencia Ficción siempre hay ciertos clichés que deben de cumplirse y más si hablamos de las series B de los cines en los 40’s a la fecha: una chica en peligro, un heroe con una extraña nave o superpoderes, villanos con deseos de conquista global o galáctica, un joven inexperto que camina con rumbo de ser el más grande en su género. Así hemos conocido a un Flash Gordon, hemos visto crecer a Luke Skywalker y caer a Anakin Skywalker para convertirse en el villano más grande del cine (¿Es necesario que escriba su nombre?). Hemos visto en la TV series tan fabulosas como Perdidos en el espacio, Star Trek, Battlestar Galactica y las más recientes Stargate SG1 y Stargate Atlantis.
Sin embargo una parte importante de la tradición superheróica en las series de ciencia ficción se encontraba caida, literalmente. Si bien se han visto series en lo anterior que trataban de reflejar este estpíritu superheróico, muy pocas veces se puede hablar de una serie de acción viva que supere a las series animadas, de las cuales el Superman de Max Fleischer es el ícono a superar. En acción viva tenemos las primeras series de Superman con George Reeves y otras cosas como el Batman Camp de los 60, la Mujer Maravilla de los 70’s o el Gratest American Hero de los 80’s (en México era “superheroe por accidente”).
Los fans de superman tenemos en nuestro disfrutar series tan prodigiosas como mal acabadas (siempre las terminan mal, qué le vamos a hacer) como Las aventuras de Superboy (allí salía la verdadera Lana Lang, no la Lana patito de ahora), Loise & Clark, donde Teri Hatcher dio nuevas dimensiones a Loise (y no era una Desperate Housewive) y la muy exitosa, pero como dije antes, caida serie de Smallville.
El hecho es que hay un vacío que no han podido llenar otras series de super heroes, ni la mal acabada Dark Angel, ni la insípida Birds of Pray (¿quien la recuerda?) o la serie de Flash. Ninguna ha pasado las dos temporadas.
Bueno, después de este muy largo historial de series heróicas y superheróicas sale a luz el hecho de que muchas personas deben de pensar que cualquier cosa hecha con superheroes debe de ser algo similar a los Superamigos o hasta aburrido como el Hulk de Lou Ferrigno.
Hace muy poco tiempo la NBC dio la noticia de que iniciaría la producción de una serie basada en este concepto superheróico, pero con toda la sustancia y buen gusto de otras series. La idea es tomar a personas normales, dejarlas en sus situaciones comunes y darles a cada uno superpoderes más allá de lo normal. No se trata de hacer los Hombres X en TV, no se trata de ponerle mallas a chavas super buenotas y tipos de cara cuadrada con músculos de plástico. La idea es hacer que el ser humano común se vea reflejado en pantalla, pero con la idea de que en una de esas, cualquier día, puedes despertar flotando sobre la cama, con la posibilidad de ver el futuro o detener el tiempo. ¿Bajo situaciones normales tú crees que sería algo agradable? Podría ser traumatizante.

Heroes es la serie que llena este espacio, que se roba el público de Lost, que nos hace recordar que un heroe es aquel que hace algo maravilloso teniendo todo en contra y que no necesita doblar el hacero con las uñas o desayunar balas; aunque en esta serie se ven cosas sorprendentes.
La escencia de Heroes está en su trama. Un guión bien manejado, una producción desde el punto de vista del comic (Jeph Loeb), personajes como nosotros (con glamour, pero comunes de algún modo) y misterios que corroen los huesos. Nada pasa sin un porqué. Son ya 15 millones de personas enganchados a la serie que se reanudará en Enero 22 y que lleva 11 capítulos, que comienza a transmitirse en America Latina y España, que amenaza con cambiar el punto de vista de los Superheroes ante los ojos del ser humano común, porque ¿quien no quisiera poder doblar el acero, volar como el viento, escuchar los pensamientos o transportarse en el espacio-tiempo?
En corto tiempo hablaré de mi personaje favorito de la serie, el Friki de Frikis por excelencia: Hiro Nakamura.




Recent Comments